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viernes, 21 de diciembre de 2012

Propuesta antifascista 1, desmontando mitos



El movimiento antifascista en España, al que dedico mi más profundo respeto, tiene una manía y es que últimamente parece que se centrara demasiado en la imagen del fascismo, en los nombres de las calles, etc. Todo esto me parece fenomenal, creo que hay que cambiar toda la nomenclatura fascista de todas las calles de este país, es más, yo incluso cambiaría aquellas que están dedicadas a miembros del clero y la aristocracia, pues nunca dieron nada bueno por España sino que más bien fueron sus verdugos.

Ahora bien, creo que cambiar los nombres a calles, plazas, instituciones, etc, es solo algo testimonial del franquismo, es decir, solo habla de un efecto de la dictadura. Yo creo que parte de la pasibidad frente a esa falta de respeto a la memoria viene porque el franquismo sigue completamente vivo hoy en día. Puede que se hayan quitado algunos nombres de calles, puede que no todo el mundo vote a la extrema derecha o al PP, pero si aún la mayor parte de la población sigue creyendo las mentiras de la dictadura, aquí va a dar igual que cambiemos los nombres a los espacios públicos, de hecho, posiblemente lo único que lograríamos así sería ayudar al régimen a lavarse de nuevo la cara como en la Transición.


Si hacemos esto lo que conseguiremos es que muchos digan o sigan diciendo:

"Sí, han quitado el nombre de Franco de esa calle porque ya no se lleva y mató a mucha gente pero al menos nos salvó de la Unión Soviética y construía pantanos."

"Franco fue muy malo y a mi no me gusta pero al menos con él había trabajo."

"Franco fue un dictador pero es que con los otros habríamos tenido también una dictadura."

El fascismo es fuerte no porque esté en las placas de las calles sino porque está aún en las mentes de muchas personas, muchas de ellas, incluso de las que aparentemente suelen manifestarse contrarias a ese régimen.

Propongo lo siguiente: Hagamos un recuento de todos y cada uno de los mitos del franquismo que aún siguen vigentes entre las creencias de la población, estudiémoslos y divulguémoslos y si es posible, reunamos y centralicemos todo tipo de documentación al respecto, incluyendo libros pasados a PDFs, fotografías, etc.

Sé muy bien que esto es causa de un problema de hegemonía, que mientras no haya una organización revolucionaria con poder suficiente en la calle aquí solo va a prevalecer la versión oficial de la dictadura. Aun así, ¿Cómo vamos a superar ese cerco mediático si nadie es capaz de superar el discurso oficial? Cada antifascista que se precie ha de ser una máquina de estudio y argumentación para que tras cada mentira haya una respuesta en cualquiera de los ámbitos en que estas  se den.

Algunos de los mitos de la dictadura a desmontar que yo propongo desmontar:

-Violencia franquista como respuesta a la violencia republicana.

-Construcción de obras públicas.





-Modernización económica del franquismo.
-República española, atea y perseguidora de curas y monjas y destructora de templos.

Y ahora algunas de las lindezas que recordar:

-Represión planificada desde antes del golpe.

-Experimentación con presos.


-Intento de exterminio cultural de pueblos de habla no castellana.

-Campos de concentración.

-Colaboración con el nazismo.

-Violación sistemática de mujeres.

-España como centro de operaciones de la Internacional Negra, formada por el terrorismo de extrema derecha de toda Europa.

-Cesión de territorios a los EEUU para bases militares.


-Persecución de curas vascos durante la guerra y de curas progresistas de los años 60 en adelante (así les quitamos el monopolio de la acusación de matar a los curas que tanto nos hacen).

Yo además haría hincapié en la forma de decir las cosas. Puede que a más de uno le moleste la forma que voy a proponer de enunciar estas cosas del franquismo pero sería interesante hablar de Franco como un traidor a España, un antiespañol. ¿Por qué no? La República hizo un gran alarde de patriotísmo frente a Franco, al que trató de títere de intereses extranjeros, y los anarquistas por su parte también tomaron esa vía. De esta manera les quitamos de una maldita vez el monopolio de la patria. Esto último sé que no va a gustar a quienes defienden la independencia de sus respectivas naciones frente a España así que comprendo perfectamente que no usen tal argumento pero aquellos a los que la independencia no nos interesa yo propongo que desmonten los argumentos fascistas precisamente donde más les duele.

El mejor homenaje a las víctimas del fascismo es erradicar al enemigo de la mentalidad de las masas. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Franco no creó la Seguridad Social



Cada vez que buscas por la red información de Franco y su camarilla de genocidas, te encuentras afirmaciones variopintas. Una de ellas y que todos los meta, para, pro, neo - franquistas dan por válida es que Franco inventó la seguridad social. Franco no inventó nada de nada, ya que era un mediocre militar de escasa formación intelectual. Quieren hacer pasar a Franco por lo que no fue, un militar que llevaba una política de carácter progresista.


En realidad, la Seguridad Social nace en 1908 con la creación del Instituto Nacional de Previsión rubricada por Alfonso XIII. Hace tres años el rey honró en un acto las oficinas centrales del INSS descubriendo una placa que rememoraba la decisión de su abuelo. Desde entonces, un cúmulo de legislación protectora y creación de prestaciones se acumulan ininterrumpidamente, destacando la labor en la IIª República de los ministros de trabajo socialistas (Largo Caballero impuso la jornada de ocho horas).Lo que Franco hizo, a través de Girón, fue completar con el seguro obligatorio de enfermedad la atención sanitaria que ya existía para el accidente de trabajo, los seguros médicos del mutualismo laboral y la atención de beneficencia. No obstante, el gasto social en prestaciones económicas durante el franquismo era una ínfima parte del actual, más propio de África que de Europa, y solo con un desconocimiento absoluto puede relacionarse un sistema de prestaciones de miseria del franquismo con el Estado de Bienestar que la izquierda ponía en marcha en Europa durante aquellos años.En resumen, que a pesar del afán que muestran algunos últimamente por presentar una cara amable de la dictadura, Franco tampoco creó la Seguridad Social.

Muchos avances había en la agenda de la II República que fueron detenidos drásticamente por el fascismo. Ahora ciertas mejoras de las condiciones de los trabajadores se las quieren adjudicar al Caudillo/Generalísimo, por ejemplo. Las vacaciones pagadas del ultra fascista ministro de trabajo Girón. En Francia gracias al socialista León Blum ya la disfrutaban, no hacía falta pasar por una Guerra Civil para que los Españoles tuvieran agua en el grifo o pudieran descansar de su trabajo sin perder poder adquisitivo. No se puede maquillar un régimen totalitario aduciendo ciertas mejoras sociales, que de todas formas se hubieran conseguido, y mucho antes.

Cuarenta años de atraso llevaba bajo el brazo el golpe militar, Miseria, autarquía y trece años de cartillas de racionamiento (eso sin hablar de la falta de libertades y de los asesinatos). De todos los posibles candidatos para liderar el Movimiento Nacional fueron a elegir al peor,al más cruel, vengativo y fanático. Dresgaciadamente para España la ultraderecha se adueñó del poder ilegitimamente, por la razón que (no) le dieron las armas.

Ahora la Seguridad Social tal y como la conocemos peligra. En Valencia los conservadores la quieren privatizar, A los jubilados que apenas tienen dinero para llegar a fin de mes les quieren obligar a aflojarse los bolsillos si no quieren morir sin la medicación. Los enfermos de diálisis tendrán que pagarse el transporte. Mi amigo Gene, el cantante de mi grupo Inlavables tiene que ir tres veces por semana a diálisis, Se va a acordar toda si vida de Mariano Recortes. Habrá gente que pueda pagarse el transporte. ¿Y los que no? A Mariano Recortes le están explicando por activa y por pasiva que hay otros sitios de donde sacar dinero, pero este señor erre que erre, a dejar a los inmigrantes sin recursos sin la tarjeta sanitaria. Corre un bulo falso de que la inmigración colapsa las urgencias, Eso es falso de toda falsedad. Lo que si será cierto es que dentro de poco las urgencias  serán la única vía por la que un inmigrante sin cobertura sanitaria y por lo tanto sin  recursos, puedan ser visto por un médico.

Ahora con la nueva ejecutiva del PP estamos dando pasos de cangrejo. Solo hace falta volver al nacionalcatolicismo y a cantar el Cara al sol en las escuelas, al partido único y al sindicato vertical.

Extraído de: http://badajozylaguerraincivil.blogspot.cz/2012/04/franco-no-creo-la-seguridad-social.html

domingo, 18 de noviembre de 2012

La falsedad sobre el atentado contra Calvo Sotelo, perpetrado supuestamente por el Frente Popular



ARTÍCULO POR ANTONIO ALFONSO HERNÁNDEZ



La historiografía franquista siempre ha mantenido que el abominable asesinato del líder del Bloque Nacional fue un crimen de Estado. Por otra parte los golpistas lo utilizaron para su propio beneficio , haciendo creer a los españoles que este hecho precipitó el estallido del golpe de Estado, cuando hay que subrayar que la conspiración se llevaba gestando desde meses antes, más bien desde el triunfo del Frente Popular, es decir, Febrero de 1936. Por mucho que se empeñen es imposible disociar este triste episodio con la espiral de violencia que se desató en España en fechas anteriores . Repasemos algunos datos sobre la conflictividad y actos de terror extremo que se dieron.


                                                 El cadáver de José Calvo Sotelo

El 14 de Abril de 1936 en un acto conmemorativo del quinto aniversario de la República un grupo de derechistas hizo estallar unos petardos cerca de la tribuna presidencial, en la cual se encontraba Manuel Azaña, desencadenándose un confuso tiroteo, a resultas del cual murió el alférez de la Guardia Civil, Anastasio de los Reyes. En su entierro se produjo un enfrentamiento entre derechistas e izquierdistas, al pretender aquellos convertir el acto en una manifestación antigubernamental, que tuvo como consecuencia la muerte del falangista, Andrés Sáenz de Heredia-primo de José Antonio Primo de Ribera- como resultado de un

disparo efectuado presumíblemente por el teniente de los guardias de asalto, José Castillo.  Este hecho  provocó ansias de venganza  hacia el teniente, que desde aquel día fue anotado en la lista negra de la ultraderecha , con el resultado que luego veremos.
A principios del mes de Julio, se produjo una huelga de la construcción en Madrid. En esas fechas  ocurrieron algunos enfrentamientos sonados en el parlamento nacional con agresiones entre diputados de los diferentes grupos.

“El día 3 de Julio, se descubre el cadáver del hijo de un empresario del circo Price. No es falangista pero tiene amigos simpatizantes de Falange. Ese mismo día, aparece amarrado a un árbol en la carretera de Toledo el cuerpo de Justo Serna Enamorado, un capitán retirado, de 30 años de edad y simpatizante de Falange, con 33 puñaladas.
En esos días dos falangistas y un cliente son acribillados  cuando están sentados en la terraza de un bar de Madrid. Esa misma tarde y como respuesta dos miembros de UGT del ramo de la leche son asesinados por un grupo que los ametrallan desde un coche, al salir aquellos de la Casa del Pueblo de la calle Hortalezas” (1)


Imagen del entierro del guardia civil Anastasio de los Reyes

El 12 de Julio es abatido el teniente José Castillo por cuatro encapuchados, cuando se  dirigía al cuartel de Pontejos, en donde prestaba servicio como guardia de asalto. Castillo entrenaba a las milicias socialistas y por tanto su vinculación con la izquierda era bien conocida. Como hemos visto anteriormente, se la tenían jurada desde los sucesos que se produjeron en el entierro de Anastasio de los Reyes. No se ha podido determinar con exactitud la autoría de este asesinato, aunque Ian Gibson en su libro, El asesinato de Calvo Sotelo,  ofrece la posibilidad de que ésta fuera obra de los Requetés del Tercio de Madrid. El controvertido y poco fiable Cesar Vidal, se atreve a conjeturar  que el asesino fuera el falangista Alfonso Gómez.

Calvo Sotelo se había colocado en el punto de mira de la izquierda por su  radicalismo político. Llegó a justificar de alguna manera la actuación del  ejército ante los hechos que se venían desarrollando. Esto decía en la sesión parlamentaria del 16 de Junio de 1936.


“Frente a este Estado estéril yo levanto el concepto del Estado integrador, que administre la justicia económica y que pueda decir con plena autoridad: ¡No más huelgas, no más lock-outs, no más intereses usurarios, no más fórmulas financieras de capitalismo abusivo, no más salarios de hambre, no más salarios políticos no ganados con un rendimiento afortunado, no más libertad anárquica, no más destrucción criminal contra la producción, pues la producción nacional está por encima de todas las clases, de todos los partidos y de todos los intereses! A  ese Estado le llaman muchos Estado Fascista; pues si  ése es el Estado fascista, yo, que participo en la idea de ese Estado, yo, que creo en él, me declaro fascista” (…) “ Cuando se habla por ahí del peligro de militares monarquizantes, yo sonrío un poco, porque no creo-y no me negaréis una cierta autoridad moral para formular este aserto- que exista actualmente en el ejército español, cualesquiera que sean las ideas políticas individuales, que la Constitución respeta, un solo militar dispuesto a sublevarse a favor de la Monarquía y en contra de la República. Si lo hubiera, sería un loco, lo digo con toda claridad, aunque considero que también sería  loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse  a favor de España y en contra de la anarquía , si ésta se produjera”. (2)

El presidente del gobierno Casares  Quiroga le llegó a decir:
“Sí parte del ejército se sublevase le haría a usted el máximo responsable”
En la sesión parlamentaria del 1 de Julio se le atribuyó al diputado socialista Ángel Galarza las siguientes palabras, que no obstante no aparecen en el diario de sesiones.

Ángel Galarza, diputado socialista que tuvo una encendida polémica en el parlamento con el líder derechista asesinado

“Contra quien pretende ser el jefe del movimiento fascista y conquistar el poder por la violencia, para llevar a los que militan en los partidos de izquierda a los campos de concentración o a las cárceles, la violencia es legítima y se puede llegar en tal caso hasta el atentado personal” ( 3)

Por otra parte Josep Tarradellas comentó que Dolores Ibarruri al finalizar su intervención  el líder monárquico dijo:  “Este hombre ha hablado por última vez”, algo que La Pasionaria siempre negó.

Volvamos al día 12 de Julio. Ya he comentado que ese Domingo fue asesinado el teniente José Castillo. En la Dirección General de Seguridad donde se instaló la capilla ardiente, aparte de la comprensible indignación que el suceso produjo, se vivieron momentos de enorme tensión en los cuales se determinó por parte de algunos de los presentes, la necesidad de acometer algún tipo de acción violenta. Ian Gibson sostiene la siguiente interpretación:


El teniente José Castillo a la izquierda de la imagen, donde aparece José Calvo Sotelo


“A las doce de la noche, una comisión de oficiales compuesta por tres capitanes y un teniente de Asalto, se hizo recibir por el ministro de Gobernación, y le exigieron permiso para llevar  a cabo una redada general  de “fascistas”. Asintió el ministro Juan Molés, y dio las órdenes oportunas para que les entregaran los ficheros de sospechosos de pertenecer a  Falange” (4)
Según esta versión que tiene visos de realidad, si tenemos en cuenta que el periodista de origen irlandés  lo basó en los testimonios que le ofrecieron algunos testigos de los hechos, estaríamos hablando de que al Ministro de alguna forma se le presionó para que hiciera algo al respecto. Es decir, no  partieron de él  las iniciativas. Más bien da la sensación de que se pudo ver desbordado por los acontecimientos sin que tuviera la suficiente autoridad o fuerza para evitarlos.

Hay que decir que los que sostienen que el asesinato fue obra del Estado lo basan únicamente en los testimonios aparecidos durante la tramitación de la Causa General, que como todos sabemos  fue una tarea de investigación que acometieron los vencedores de la guerra sobre las actuaciones de los vencidos durante el periodo republicano y la guerra civil. Por tanto no es nada fiable. De hecho está repleta de inexactitudes, de importantes omisiones, falsedades, y notables tergiversaciones.

“A partir de ese suceso,(se refiere al asesinato del teniente Castillo), los jefes y oficiales del Cuerpo de Asalto del cuartel de Pontejos, inmediato al Ministerio de la Gobernación celebran conferencias con este ministro, con el presidente del Consejo de ministros y ministro de la Guerra, Casares Quiroga, y con el director general de Seguridad, Alonso Mallol.

Las principales figuras que conferencian con las altas autoridades del Gobierno de la República son el comandante Ricardo Burilo Stolle, el teniente  Máximo Moreno y el capitán Fernando Condes, de la Guardia civil este último, todos ellos de la entera confianza del Frente Popular” (5)

Es curioso observar que así como Gibson ofrece los datos de los temas que se trataron en esas reuniones, en cambio la Causa General se limita a decir que se reunieron pero ya está. Es como si quisieran dejar en el ambiente la sospecha de que a lo mejor en esas conferencias, se aprobó el asesinato de Calvo Sotelo.  Como vemos, todo de una manera muy sutil.

Indalecio Prieto

La prueba de que lo expuesto por el  Irlandés es correcto, es que se produjeron esa noche más de doscientas detenciones de  falangistas  y demás ultraderechistas, sospechosos de haber podido tener participación en el crimen de Castillo o con antecedentes de haber participado en acciones violentas.
En cuanto a la detención y posterior asesinato del líder derechista, ya se sabe sobradamente como ocurrieron los hechos. Baste decir que la comitiva del vehículo nª 17 del Cuerpo de Asaltos, que partió del cuartel de Pontejos, lo comandaba el capitán de la Guardia Civil Fernando Condés, quien junto a  algunos miembros de la guardia de asalto y jóvenes socialistas pertenecientes a la “motorizada”, grupo que se encargaba de la protección personal de Indalecio Prieto, se dirigieron al domicilio de José María Gil Robles. Al encontrarse éste fuera de su domicilio, se les ocurrió ir a por el líder del Bloque Nacional. El autor de los disparos fue uno de los integrantes de la motorizada, Victoriano Luis Cuenca. El cádaver  fue dejado en el cementerio del Este.

La Causa General es a la que recurren con  frecuencia los que mantienen que fue un crimen de Estado. Veamos lo que dicen los investigadores franquistas a partir de la declaración de uno de los escoltas que tuvo el político monárquico.

“El 29 de Junio de 1936, el agente de la policía de la plantilla de Madrid, Don Rodolfo Serrano de la Parte es llamado a la Dirección General de Seguridad, que desempeña  José Alonso Mallol, para que, en unión del también agente José Garriga Pato, se encargue de la escolta del Señor Calvo Sotelo, sustituyendo a la anterior, (…)  “El nombramiento del  señor Serrano de la Parte fue debido, a considerársele, además de paisano, amigo del Sr. Casares Quiroga, y el de Garriga Pato, por ser masón y plenamente afecto al Frente Popular” (6)

                                           El presidente del gobierno, Casares Quiroga

Según ésta información son citados ante el jefe de personal, Lorenzo Aguirre Sánchez, el cual les “hace saber que su misión cerca del  Sr. Calvo Sotelo no sería de protección, sino de espionaje, debiendo dar cuenta diaria y detallada de las personas con quienes se relacionara”(7)
“Dos días más tarde, Aguirre, después de tratar  inútilmente  de hacer pasar a los agentes a presencia, del director general de seguridad, Alonso Mallol, les previene, en nombre de éste último, que caso de ocurrir un atentado contra el señor Calvo Sotelo, debían, si sucedía en sitio céntrico, simular una protección, pero, en realidad, abstenerse de ayudar en nada, y si era descampado, ayudar  a darle muerte” (8)

Según ésta misma fuente, Rodolfo Serrano, incapaz de cumplir la órden, avisa ,al diputado a Cortes por los carlistas, Joaquin Bau Nolla, íntimo amigo de Calvo Sotelo. Enterado éste de  todos estos pormenores eleva la queja de forma muy airada al ministro de la Gobernación Juan Moles, quien decide cambiarle la escolta y lógicamente le hace ver su desconocimiento de los hechos denunciados.
Por último señalar que en la Causa General  se denuncia el robo del sumario, perpetrado por algo más de una docena de milicianos, a media mañana del 25 de Julio, así como la negligente actitud de  la Justicia en este caso.

Como podemos ver , aún en el supuesto de que todos estos hechos fueran reales, no cabe interpretar que el crimen fuera obra del gobierno. Las responsabilidades últimas que se deducen por lo que hemos leído, nos llevaría al jefe de personal de la Dirección General de Seguridad, ya que éste, pone en boca de Alonso Mallol, unas palabras que supuestamente habría dicho, pero la realidad es que en ningún momento los policías llegaron a entrevistarse con el director general de Seguridad. 

El cementerio del Este en Madrid, lugar en el que dejaron el cuerpo sin vida de Calvo Sotelo      

En cuanto a la entrevista que supuestamente  tuvieron algunos oficiales del Cuerpo de Asaltos con el ministro de la Gobernación y el presidente del gobierno, nada sabemos del alcance de lo que allí se trató. Entraríamos inevitablemente en el terreno de la especulación. Lo  único cierto si acaso, es que no existe a día de hoy ningún documento que pueda probar la autoría del gobierno de la nación en este asesinato. Asimismo hay que recordar, que en otras versiones, como la que ofrece Ian Gibson, no se habla de que el presidente del gobierno asistiera a esta reunión, sino el Ministro de la Gobernación y en la misma se habría tratado las medidas a adoptar para localizar a los responsables del asesinato de Castillo.
Vayamos ahora,  lo que es  la parte de las acusaciones en las que se ha basado la historiografía del lado franquista. Que son fundamentalmente estas:
1.      La implicación del  gobierno, con la responsabilidad del PSOE
2.       Participación  de la guardia de asalto.
3.       La falta de investigación.

Sobre lo primero conviene tener en cuenta que ningún miembro del  PSOE formó parte del gobierno en las fechas en que ocurrieron los hechos.
Por otra parte , se hace harto difícil que la cúpula dirigente del partido socialista ideara un asesinato de esa magnitud, teniendo en cuenta  la importante división interna que vivía el partido, con tres sectores irreconciliables, esto es;  sector prietista, el caballerista y por último el sector que encabezaba Julián Besteiro.
Como he comentado anteriormente no existe ningún documento que acredite estas responsabilidades.

Monumento al político asesinado, en Madrid
ü  
Si analizamos mínimamente como se desarrollaron los hechos, se nota una improvisación fuera de toda duda.  Se actúo con una evidente falta de discreción, como lo demuestra los numerosos testigos que dieron fe de lo ocurrido; los escoltas de Calvo Sotelo,  su familia, la enorme cantidad de personas que intervinieron en la detención, los empleados del cementerio del este donde dejaron el cuerpo sin vida del político… Francamente es difícil por no decir imposible, que un crimen de esta naturaleza, de haber sido obra de las altas instancias del poder, no se hubiera hecho de una manera más planificada y discreta. 

Tal fue la improvisación, que el primero al que pensaron “detener”, tal y como he señalado, fue a José María Gil Robles, que probablemente temiéndose lo peor, se encontraba ese fin de semana en Biarritz. Es entonces y por ese motivo por lo que se deciden ir a por Calvo Sotelo.
No obstante debo decir  que destacados socialistas como Indalecio Prieto, Julián Zugazagóitia y Simeón Vidarte, fueron informados esa misma madrugada o a la mañana siguiente por el autor de los disparos, Luis Valeriano Cuenca y el responsable de la detención Fernando Condés. La razón se debió fundamentalmente a la desorientación que mostraron ante lo ocurrido. Según explicó con posterioridad Prieto, el capitán Condés le hizo ver su deseo de suicidarse, así como su confirmación de que su único deseo era  la detención de Calvo Sotelo.  Es decir, según ésta versión, el asunto se le fue de las manos.


             Juan Molés Ormella, ministro de la gobernación cuando ocurrieron los hechos

Dicho lo cual, me parece evidente que estas personas incurrieron en un grave délito de encubrimiento., pues deberían haber informado  a la autoridades competentes de la implicación de estas personas, pero ahí acabaría sus responsablidades, que dicha sea de paso, no son pocas.
En lo que respecta a la implicación de la guardia de asalto, se tiene constancia de que la actuación de estos funcionarios, no dejó  de ser, el de  meras comparsas que no tuvieron arte ni parte en el asesinato. Estaban allí porque alguien  les ordenó que estuvieran, pero nada más. Tal y como hemos visto, no se ha logrado demostrar la implicación de ningún alto cargo de la Dirección General de Seguridad, ni tan siquiera de ningún oficial de este Cuerpo, aparte claro está del Jefe de Personal que cita la Causa General, y esto último con arreglo a lo testimoniado por el policía que prestó los servicios de escolta al político gallego.

Sobre la investigación poco se puede aportar, teniendo en cuenta que el sumario fue sustraído. Éste hecho demostraría la intención de salvaguardar a los auténticos responsables de lo sucedido, que tal y como hemos visto, resultaron ser Fernando Condés-por ser el responsable de la detención- y Victoriano Luis Cuenca, autor de los disparos. Estas personas murieron en el frente pocas semanas después  del  13 de Junio. Al producirse  tan sólo unos días después el golpe de Estado, se puede medio entender que en aquel contexto de guerra, no existiera mucho empeño por parte del gobierno republicano en aclarar los hechos. Es fácil suponer que las prioridades fueran otras.
Esto fue lo que dejó escrito José María  Gil Robles al cabo de unos años, sobre el crimen:

“Nunca tuve ninguna prueba ni creía personalmente, a pesar de los duros ataques que dirigí al gobierno en las Cortes, que éste estuviera implicado en el crimen” (9)

José Alonso Mallol, director general de Seguridad el 13 de Julio de 1936

Y esto otro , lo aportó  Pedro Sainz Rodríguez, amigo y  compañero de partido de Calvo Sotelo y ministro de Instrucción Pública de  Franco en la primera época:

“A pesar de haber dedicado bastante tiempo a investigar el asesinato de su amigo como crimen de Estado, no pudo encontrar nada, creyendo que desde un punto de vista histórico, nada se podía achacar al gobierno” (10)

Por lo cual, llego a la conclusión de que  el vil asesinato fue consecuencia previsible de la espiral de violencia que asolaba Madrid en los últimos meses, que encontró su máximo apogeo tras la muerte del teniente Castillo. Una serie de personas-no sabemos exactamente cuantas- decidieron tomarse la justicia por su mano.

Como hemos visto, algunas personalidades destacadas del socialismo español incurrieron en encubrimiento, al no poner  a los autores  a disposición de la justicia.  De igual forma , es fácil llegar a la conclusión de que las autoridades republicanas actuaron con cierto pasotismo y negligencia.  Pero no se pueden demostrar otras responsabilidades mayores.

En todo caso y para terminar, yo me pregunto ¿Dónde están esos documentos que demuestren que se trató de un crimen de Estado?

OBRAS CONSULTADAS 

(1)La Guerra Civil Española. Mes a mes. Julio 1936. Biblioteca El Mundo. 
(2). La guerra civil española. Hught Thomas. 
(3) La guerra civil española. Mes a mes. Julio 1936. Biblioteca El Mundo. 
(4) . El asesinato de Calvo Sotelo. Ian Gibson. 
(5) (6) (7) y (8). Causa General. La dominación roja en España. Ministerio de Justicia, 1943. 
(9). No fue posible la paz. José María Gil Robles.
(10) Memorias de Pedro Sainz Rodríguez. 

ANTONIO ALFONSO HERNÁNDEZ
11 DE MAYO DE  2012




lunes, 5 de noviembre de 2012

Desmontando el mito del complot comunista en España



Cardenal Isidro Gomá.  Uno de los propagadores del bulo. 
Es ésta la madre de todas las mentiras  propagadas por los franquistas, ya que vendría a justificar el golpe de Estado en función del que según ellos, preparaba la izquierda.  Con esta finalidad  se confeccionaron unos “documentos” que dejaría a las claras, la preparación de un complot patrocinado por Stalin, que pretendería la instalación de un estado totalitario de izquierdas en España. Es decir, estamos ante el tan cacareado golpe de Estado de la izquierda, pero con documentos que lo demuestran.
La primera  mención que  se hizo de de ellos fue a través de la notificación que envió el marqués del Moral al Foreign Office en la temprana fecha del 30 de Agosto de 1936. Como es lógico, adjuntó una de las muchas copias de los “documentos” que habrían de circular por  diversos países .


Poco después se publicaron en la revista francesa de tendencia ultraderechista, Gringoire, la cual venía haciendo campaña a favor de Franco en la Guerra Civil.

A comienzos de 1937 Cecil Gerathry las incluyó en su libro The road to Madrid. Según comentó en este trabajo, él mismo hizo copias de las que encontró en la sede de los comunistas, en la Línea de la Concepción. Ese mismo año se divulgaron en Berlín y un año después en Inglaterra.
En Suecia  fueron utilizados para hacer propaganda favorable a Franco en un libro de Ernest Bredberg  titulado Rebellen  Franco och den lagliga regeringen.

Así podría enumerar muchos más casos que se dieron a nivel internacional, de utilización de estos  papeles para beneficiar a la causa franquista. En lo que respecta a España, el mismo Cardenal Gomá  se refiere a ellos de forma indirecta.

“El movimiento de Franco no se produjo sin que los que lo iniciaron intimaran previamente a los poderes públicos a oponerse por los recursos legales a la revolución marxista inminente. La tentativa fue ineficaz y estalló el conflicto” (1)

Con posterioridad, Arrarás, Manuel Aznar, Luis Fernández , Seco Serrano y otros muchos historiadores de pelaje franquista, habrían de utilizarlos para justificar la conspiración del 18 de Julio. Hay que señalar que Hught Thomas y el mismísimo Salvador de Madariaga  señalaron la autenticidad de estos “documentos”.

Estos fueron en realidad tres. El  documento nº  I llevaba el encabezamiento  Informe confidencial nº 3 y contenía órdenes y contraseñas para un levantamiento de la izquierda contra el  gobierno del Frente Popular. Todo esto habría de ocurrir entre el  10  de Mayo y el 29 de Junio. Según la versión de los franquistas, estas fechas tuvieron que ser cambiadas  posteriormente , a través de innumerables aplazamientos

D
El  documento nº II  llevaba por título informe confidencial nº 22/11 y señalaba los nombres de los miembros del gobierno revolucionario que se formaría tras la sublevación, así como de las autoridades militares y provinciales que  constituirían el “soviet nacional”.

En cuanto al documento nº  III , titulado Informe reservado, hablaba de una supuesta reunión celebrada en Valencia el 16 de mayo de 1936. A ésta habrían asistido un delegado de la tercera internacional, representantes de los sindicatos franceses, algunos españoles y dos emisarios rusos. En dicha reunión se trazaron los planes de la revolución izquierdista prevista para mediados de Junio.

Todos estos datos  lo podéis encontrar de manera más pormenorizada en el impresionante libro de Herbert R. Southworth, El lavado de Cerebro de Franco, publicado en el año 2000, un año después de su muerte.



Ricardo de la Cierva, destapó el engaño. 

Como hemos visto, en primer lugar cumplieron la finalidad de ofrecer a la opinión pública internacional una versión distorsionada y manipula de lo ocurrido en España. Se trataba de hacer creer a las potencias occidentales que el golpe fascista estaba justificado, ya que en España se quería imponer un régimen marxista.  Este hecho en plena guerra, supuso para los golpistas una propaganda muy favorable, que   prosiguió en España durante muchos años. En esta ocasión, los utilizaron para hacer creer a los españoles que su actuación fue legítima, ya que se trataba nada menos que de librarnos del yugo comunista.

Hay que decir que los “documentos” no llevan ninguna firma ni sello, aunque no hace mucho alguien tuvo el atrevimiento, de publicarlos en un blog con una tachadura que el propietario del mismo atribuyó a unas firmas o sellos. O bien este señor pecó de ignorante y esos documentos no eran los que el creía que eran, o  más bien, intentó engañar nuevamente al personal haciéndoles creer  algo que no era posible.



Herbert R. Southworth. Autor de El lavado de cerebro de Franco. 

La patraña  urdida, trata de convencernos de que agentes de Franco, encontraron copias de estos “documentos” en  locales comunistas en Morón de la Frontera, La  Línea de la Concepción, un pueblo cercano a Badajoz…  Ya habréis advertido que para ser documentos secretos, los supuestos patrocinadores del golpe habrían hecho demasiadas copias , como para hacer pensar que de secretos tenían bien poco. A nadie le puede entrar en la cabeza que un asunto de tal trascendencia se hiciera de forma tan poco discreta, con tal proliferación de copias. Esta clase de documentos cuando son auténticos no suelen estar en demasiadas manos.

Por otra parte no se ha encontrado dos copias iguales. En algunos casos se producen errores gramaticales de bulto en los nombres, o utilización diferente de un mismo vocablo; en algunos aparece el término librería y en otros biblioteca…. E incluso lo que es más curioso; se ofrecen diferentes versiones del  número de miembros que compondrían el  “ soviet nacional”.

“En la copia del marqués del Moral el “soviet nacional” lo integran 15 comisarios más el presidente, sin embargo en la copia de Arrarás se rebaja la cifra a los nombres de 13 comisarios. El padre Tony lo redujo a nueve”, (2)


Manuel Aznar, abuelo del ex presidente José María Aznar.




Como se puede apreciar la chapuza fue monumental. Sigamos:   

Hay algo en lo que casi todos los historiadores se ponen de acuerdo. Me refiero a la casi imposibilidad de que el régimen comunista de Stalin promoviera en aquel momento un movimiento subversivo en España, si tenemos en cuenta que el dictador intentaba contemporizar con Hitler, con quien firmaría posteriormente un pacto de no agresión. Es la razón fundamental por la que no se implicó más que de forma discreta, en el apoyo a los republicanos durante la guerra civil. Le interesaba más una política conciliadora con Inglaterra y Francia ante un futuro conflicto con los alemanes que exponerse a males mayores. Es decir, no le venía nada bien una injerencia en España a esos niveles, que pudiera destruir su política de apaciguamiento, tanto con Hitler como con las potencias occidentales. Esto hace poco creible  la intervención soviética en aventuras golpistas en España, al menos en aquella época.
Esto dice el informe confidencial nº 22, sobre las  armas y personal con que contaba la insurrección


“El número aproximado de estas fuerzas en toda España es: Las de asalto, 150.000 hombres; las de resistencia 100.000. Las sindicales no se conocen el número.

El número aproximado de armas que tienen son: armas largas de toda clase 25.000, pistolas ametralladoras 30.000. Ametralladoras 250. Dinamita para equipar 20.000 hombres. La organización de resistencia tiene solamente arma corta” (3)

En cuanto a la organización armada por zonas, se aportan los siguientes datos.

Madrid, 25.000 asalto, 25.000 resistencia, 25.000 sindical

Extremadura, 15.000 asalto, 10.000 resistencia, 20.000 sindical

Cataluña, 30.000 asalto, 20.000 resistencia, 40.000 sindical

Andalucía, 15.000 asalto, 12.000 resistencia, 15.000 sindical

Galicia, 15.000 asalto, 10.000 resistencia, 20.000 sindical (4)

Viendo estos datos, no logró adivinar la razón por la que los milicianos estuvieron durante más de cuarenta y ocho horas reclamando armas al gobierno de Casares Quiroga  que se negó a entregarlas , al de de Martínez Barrio que procedió  de igual manera que el anterior. Como sabemos fue el gobierno de José Giral quien entregó armas al pueblo el 20 de Julio.


José Giral, quien dispuso la entrega de armas al pueblo. 


Resulta inverosímil que de haber contado la izquierda con tal número de armas y municiones, ésta hubiera permitido que los golpistas controlaran en esos dos días vitales, casi un tercio del territorio nacional.

Los falsos documentos hablan nada menos, que de equipar de armas y municiones a entre 25.000 y 30.000 hombres.

Todavía en 1976 reapareció con gran fuerza la farsa de los “documentos”. De ello se encargo José María  Gárate Córdoba, en su libro La guerra de las dos Españas (Breviario histórico de la guerra civil del 36).donde mostraba la autenticidad  de los “documentos” con arreglo a unas supuestas pruebas que  no identifica detalladamente. Hace referencia a los diversos cambios de fecha del levantamiento y cosas por el estilo. Al parecer el autor logró hablar con Tomás Borrás –al que se le atribuye la falsificación de estos “documentos”-, el cual le habría confesado que el locutor de Radio España y artista de variedades Pepe Medina le comunicó cierto día en la primavera del 36, que en el Ministerio de la Guerra una mecanógrafa estaba copiando unas extrañas instrucciones dictadas por un grupo en el que había un par de rusos. Borrás habría conseguido que le consiguiera una copia de los “documentos secretos”.

Es llamativa la farsa y más teniendo en cuenta que el titular de ese Ministerio por esas fechas, no era otro que el inefable Casares Quiroga. Cuesta creer que éste aceptara que se le metieran los rusos por los despachos y se pusieran a dictar consignas revolucionarias. Esta versión de Garate es a la que se aferran en la actualidad la parroquia ultraderechista, que de cuando en cuando nos recuerdan el susodicho invento.

Hay que señalar que Ricardo de la Cierva, desveló que el escritor falangista Tomás Borrás le confesó ser el autor de estos “documentos”. Según de la Cierva, los confeccionó e hizo múltiples copias que distribuyó a diestro y siniestro.  Esto es así hasta el punto de que se les conoce hoy día por los “documentos de Borrás”

Casares Quiroga, ministro de la Guerra cuando se ideó la farsa. 
   


No sabemos si fue él u otro el responsable de semejante falsedad. De lo único que no puede dudarse es de la utilización que los franquistas hicieron de esta farsa. Por tanto, es inverosímil que una sola persona decidiera por su cuenta y riesgo elaborar tal plan. Tuvo que haber una importante red de colaboradores que primero idearon la patraña, después elaboraron los “documentos”, después se encargaron de distribuirlos profusamente y por último lo que quizá sea más importante, se preocuparon de  que el engaño perviviera durante años y años, yo  me atrevería a decir que hasta la actualidad.



Tomás Borrás.

Me gustaría finalizar con unas palabras de Southworth que en el libro que he citado deja a las claras lo infructuoso que resulta todo esto, en vista del interés que tienen algunos en seguir promocionando las mentiras:

“Así pues, a pesar del análisis detallado de los “documentos· que he hecho en las páginas precedentes, me temo que mientras la derecha española y las fuerzas armadas españolas sientan la necesidad de justificar el alzamiento, habrá mentes crédulas que se tomarán en serio  los “documentos secretos” del “complot comunista”. De poco servirán la lógica y la razón contra ella” (5)
Dejemos mientras tanto, que algunos sigan haciendo el ridículo.

ANTONIO ALFONSO HERNÁNDEZ
25 de mayo de 2012



NOTAS
        

(1) (2) (3) (4) y (5) El lavado de cerebro de Franco. Herbert R. Southworth


Fuente: http://badajozylaguerraincivil.blogspot.cz/2012/10/a-continuacion-tengo-el-placer-de.html