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martes, 11 de diciembre de 2012

¿Pero qué les pasaba a nuestros camaradas con el Rock?



Voy a hacer algo que no suelen hacer otros blogueros de ideologías revolucionarias. Voy a escribir en clave autocrítica y, además, pretendo que esto se convierta en una costumbre frecuente. El socialismo no es una religión, no se basa en dogmas de fe sino en convicciones basadas en la experiencia, por tanto criticar al socialismo desde el socialismo y sin salir del socialismo, es perfectamente viable y aconsejable.

A continuación voy a hablar acerca de un aspecto bastante poco mencionado y que a mi sinceramente, me parece una de las grandes estupideces llevadas a cabo en los países socialistas. Se trata del puritanismo cultural en los países socialistas y en particular frente a las nuevas tendencias musicales occidentales, vamos, a la cultura juvenil de los 50 en adelante.

Parece ser que durante una buena parte de la existencia de la Unión Soviética, esta tuvo un canon muy riguroso de cómo debía ser el ciudadano medio, de cómo debía ser su juventud. Sí, toda una generación de gente modélica, con el pelo a la gomina, niñitos modélicos y con una moral que subrayaría cualquier catequista de parroquia.

Hay que tener en cuenta una cosa, la música y otras tendencias artísticas no son cosas estancas, son productos culturales en contínua evolución y lo que hoy nos pueda parecer estrambótico o decadente, será considerado clásico en el futuro. En sus inicios el Jazz fue considerado algo propio casi del lumpen, del marginal. Hoy en cambio es considerada como un tipo de música de bastante buen gusto. ¿Y qué decir del propio Mozart o del muy posterior Igor Stravinsky, compositores ambos considerados como herejes de la música del momento, pero reconocidos como clásicos mucho tiempo después?

Lo cierto es que no se si la tendencia anti-rock de la Unión Soviética se mantuvo durante toda su Historia o si solo se relajó con el suicidio gorbachoviano pero hasta donde yo se, en la URSS hubo una auténtica persecución hacia la música moderna occidental.

¿Que exagero  ¿Que me estoy tragando la propaganda capitalista? Veamos qué opinan nuestros camaradas de la Unión Soviética:


 Traducción:

"-NARRADOR: De pronto esos felices coros son interrumpidos por un sonido que se asemeja al chillido de los frenos de un coche, y que ellos consideran música.

Nuestras sospechas aumentan y resulta que estos jóvenes que holgazanean en oscuros callejones detrás de GUM (Grandes almacenes de la URSS) en lugar de ir a la escuela, están aquí difundiendo un producto de su propia creación.

Foxtrot, ante los rayos x, en lugar de mostrar los detalles de su anatomía, muestra la cruda imagen de su pobreza intelectual.

Escucha, Zhenya Garkun, ¿Cómo te parece que es el Mundo a través del pequeño agujero de rayos X del Rock-n-Roll? Es un mundo de sombras pequeño y estrecho, intercambiando miradas furtivas. Sombras que se apodan como contrabandistas vendiendo basura vieja con fantásticas etiquetas extranjeras. Son algo más que sombras, incluso tienen nombres, como Guenadi Baranov. ¿Y tú, Gena, realmente crees que esto es vida?

-INTERROGADO: Realmente yo no vivo, solo estoy como esperando algo.

-INTERROGADOR: ¿Y qué es lo que estás esperando? ¿Esperas que las presas hidroelectricas crezcan por si solas o que el desierto florezca sin tus esfuerzos? Pero cuando tus compañeros hagan milagros tu no serás capaz de alzarte por ellos.

-INTERROGADO: Ah, sí, a propósito: cuando yo era un Joven Pionero solía recolectar espigas de trigo.

-INTERROGADOR: ¿Espigas de trigo? ¿Y todo tu conocimiento sobre el pan se limita a un bollo? Y tu compañero, Sasha Kriukov, dos veces que ha ido a recolectar la cosecha en el Altai. Vamos, pregúntale acerca del verdadero precio del pan que tú comes. 

¿Qué otras sombras están al acecho en este mundo asfixiante?

Su nombre es Lyudmira, pero ella prefiere un apodo. En los restaurantes donde ella pasa los días y las noches se hace llamar "Hey Sophie!".

INTERROGADORA: ¿Pero es eso posible? Tu nunca has tenido un trabajo y frecuentas restaurantes y usas fantásticas ropas. ¿No te da pena de ti misma? ¿Quieres robarte a ti misma Lyusa? ¿Quieres perderte las alegrías sencillas de la vida humana? ¿La amistad de la gente de la fábrica? ¿El temblor nervioso antes de un examen en la escuela? ¿El quedarte mirando con amor los ojos de tu marido? ¿O el alegre murmullo de tu encantador bebé, Seriozha? Y, Nina, ¿quieres conocer todo eso?

-NARRADOR: ¿Quién está vagando tras de ti?

¿Quién es esa otra sombra para la cual todos los valores significan solo un poco más de dinero? Viktor Pakhomov, siempre achispado y díscolo. ¿De donde viene todo ese dinero?

-VIKTOR PAKHOMOV: Me dan propinas todos los días

-INTERROGADOR: Ah ¿de verdad?

-VIKTOR PAKHOMOV: Sí, así es.

-INTERROGADOR: Estupendo. Esos son tus ingresos.

-NARRADOR: Esa es la vida en el mundo de las sombras, Garkun. ¿Pero tú has visto que nosotros queremos que esas sombras se conviertan en seres humanos? Así que no te agaches, Garkun. ¡Mira el gran Mundo real que está respirando a tu alrededor!

Un mundo donde la gente se despierta ante las nuevas adversidades. Un mundo donde las ciudades son destruidas y los árboles plantados. Un mundo donde los periódicos cuentan glorias a nuestros amigos. Un mundo donde la gente compra flores para sus seres queridos y debate sobre la última jugada de Botvinnik (famoso ajedrecista). Nuestro mundo es un lugar donde una persona puede decir en sus últimos días "Lo he hecho todo por el pueblo, y esta es la razón de porqué el mundo existe para mi" Es una gran suerte vivir tu vida como un ser humano y no transformándote en una sombra vacía. 

Este es nuestro mensaje para todos aquellos que han comenzado sus vidas en turbios callejones. Y no importa qué imagen está tomando cada sombra: un vendedor ambulante de harapos extranjeros, o un sacerdote del rock-n-roll, o un ocioso descuidado. Nosotros, el pueblo, no hacemos distinciones al avergonzarles. 

TÍTULO DEL CARTEL: "Sombras en la acera"

-NARRADOR: Porque somos seres humanos y tenemos emociones humanas. Podemos reír y maravillarnos. Estar indignados y ser intransigentes. Podemos despreciar y condenar. No queremos manchas en nuestras aceras. 

Todos nosotros, que caminamos por nuestras calles y que vivimos en nuestras ciudades, no importa si viste el brazalete de voluntario o no. Y deja nuestras aceras solo adornadas con sombras o con hojas de árboles que no ensombrecen la belleza del mundo".

He de decir que para nuestra sociedad, corrompida de chonis, bakalillas, fascistas, porreros y otros desperdicios humanos, es inmensamente loable la labor de llevar por el buen camino a esa panda de niñatos ociosos. A nuestros ojos de jovenzuelos televisivos del siglo XXI, en esta época en la que las drogas y el alcoholismo ya no son rumores tétricos sino realidades que hemos conocido muy de cerca en nuestros vecindarios, es normal que a estos del vídeo los veamos como gente normal que tampoco estaban haciendo nada del otro mundo. Pero en los años 50 y en una sociedad donde la supervivencia de una nación entera precisaba de cada gota de sudor de sus ciudadanos, estos gilipollas guays modernillos eran un auténtico pelígro público. De hecho, bastante tibias han sido las autoridades con ellos me parece a mi. Y tampoco es que les hayan coartado de sus libertades para que trabajen engordando a ningún capitalista, que no existían en la URSS, ni tampoco les estaban regañando por no desfilar todo el día con retratos de ningún líder. Les estaban diciendo que hagan algo con sus vidas buscando la felicidad en cosas propias de una vida sana y sencilla (no confundir sencilla con simple).

Pero no quería mostrar el vídeo para criticar la encomiable labor civilizatoria del Estado Soviético, que en gloria esté, sino para hacer hincapié en la manera en que asocian la música occidental con ese tipo de conductas antisociales. De esos liendres de los Sex Pistols lo podría entender ¡pero estamos hablando del inocentísimo Rock de los años 50 por dios!

La evolución de las tendencias culturales, la ruptura con las tendencias anteriores son algo históricamente inevitable, como, del mismo modo, la rebeldía juvenil es algo biológicamente inevitable. Y no, no me creo que todo lo que llegara del Occidente capitalista y que no clamara contra el capital, fuera un veneno peligroso. Todos sabemos que en los países socialistas eran muy populares Victor Jara y otros miembros de la canción protesta, pero no hablo de disidentes del mundo capitalista, hablo de música no necesariamente politizada. No, es que esa música que a ti te parece tan neutra e inocente, en realidad promueve unas formas de vida relajadas, ociosas y triviales. Claaaaro, ¿y me va usted a decir, señor comunista occidental que se ha pasado toda su vida sin escuchar otra cosa que a Mozart, folclore y la canción del Che Guevara? ¿A quién pretende nadie engañar? La propaganda excesiva produce el efecto contrario.

Estoy seguro de que usted, joven comunista español, acabaría hasta los mismísimos cojones de vivir en una República Socialista Española en la que SOLO se pudieran escuchar canciones de la Guerra Civil y copla. Asúmalo, no aguantaría.

Pues mirad, yo me he tragado todo el rock más hiperchungo y decadente de la Historia y mirad qué sanote he salido. Por cierto, si alguien se cree que puede estar uno toda la vida consumiendo solo productos culturales combativos, como si la revolución fuera la única faceta de un ser humano, que se de un paseíto y se relaje porque tiene un problema bien serio.

Lo cierto es que este conservadurismo cultural soviético siguió hasta décadas más tardías, como prueba aquí tenemos un documental soviético acerca de esa peligrosísima arma de destrucción masiva occidental llamada The Beatles:


Lo más interesante de este tema es que justo ese mismo grupo, en los países capitalistas, tuvo bastantes problemas a raíz de su tema Back in the USSR, canción en la que hablaban de un viaje a la Unión Soviética pero sin meterse con ella. Y claro, para muchos era intolerable hablar de la URSS sin meterse con ella, no era un país, era una ideología.

Otro apunte interesante es que los que paradógicamente coincidían con la URSS en tachar estas tendencias de "decadentes" eran los círculos de integristas religiosos de los EEUU, aunque obviamente, con unpropósito social bien distinto:


En los años 80 una fase de desguace sin precedentes se cierne sobre la URSS, se llamaba Perestroica, Reestructuración en ruso, y supuso la mayor y más absurda rendición de toda la Historia de la Humanidad. Fue como ver a un tigre que ante el cazador furtivo prefiere comportarse como un gatito, y no uno cualquiera sino unos de esos feos de angora con la nariz chata y un cascabel para que su dueña no lo pierda de vista. La mayor obra colectiva de la clase trabajadora se destruyó a si misma ante los ojos impotentes de quienes amenazaron a EEUU con misiles nucleares si se les ocurría pisar un solo palmo de suelo soviético.

En la fase inicial de este colosal suicidio hubo una gran apertura hacia productos culturales occidentales y claro, por alguna parte tenían que salir los tontos útiles guays.

Varias generaciones de jovencitos que probable y comprensiblemente se criaron hartos de propaganda, no pudieron evitar verse tentados por las gilipolleces occidentales, para ellos maravillosas pero que a nosotros ya ni nos van ni nos vienen.




Qué malote soy, hasta bebo cerveza y todo.


Ahí los tenéis, más frikis que la madre que los parió, pero ojo, ¿a qué barricada creéis que se apuntaron cuando a la URSS solo le quedaba un empujoncito para caer del todo?

Sí, la Unión Soviética se lo puso en bandeja a la propaganda. Primero crió a toda una generación de ingenuos que a falta de debate no pudieron ponerse a pensar si de verdad era correcto lo que les contaban del socialismo, solo asintieron. Pero cuando aceptas una verdad sin rechistar ni darle vueltas, por muy verdadera que esta sea, si no hay un debate detrás de la  simple consigna, y más aún cuando el sistema comienza a fallar por la parte económica y del nivel de vida, es normal que todo se derrumbe ante cualquier espejismo de fuera.

En los países capitalistas esta fase de decadencia y descrédito ya se ha dado muchas veces, pero si no se han derrumbado es porque los capitalistas jamás sueltan el timón pues tienen mucho que perder. En el socialismo, en cambio, los dirigentes tenían mucho dinero y poder que conseguir en el capitalismo, y de ahí la debilidad del sistema. Y esta es, en esencia, la razón por la que jamás va a haber una Perestroica en los países de la OTAN.

La estrategia propagandística es muy sutil, se sacan cosas de contexto y se da a entender que el anticomunismo es también otro tipo de revolución radical y se acusa al socialismo de ser semejante al capitalismo. En Cuba está por ejemplo el caso del grupo de Punk llamado Porno para Ricardo, un grupito de guays antitodo que a veces van de anarquistas y otras veces se abrazan con Lech Walesa. La verdad es que me gustaría saber qué opinarían de esas amistades sus supuestos camaradas de la CGT española, que aunque no les guste el socialismo cubano saben muy bien de qué pie cojeaba Lech Walesa.



"El anarquismo es algo muy seductor."

"Por favor, Izquierdistas del mundo, mejoren su capitalismo."

Gorki Águila, miembro de Porno para Ricardo

Como véis estos ídolos fabricados para los tontos útiles tienen todo tipo de discurso diferente según les conviene.


Lo cierto es que los miembros de Porno para Ricardo no solo graban y difunden su música, entran y salen del país, aún cuando reivindican que se pueda entrar y salir del país con libertad, y hasta aparecen en la película Habana Blues, coproducida por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica.

Yo sinceramente creo que la clave está en eso, que el socialismo descanse en la participación del grueso de la población y el que quiera berrear en contra, que lo haga hasta que se aburra de gritar solo.

¿Qué se hace en el mundo capitalista con los grupos musicales contrarios al sistema? Se los deja tranquilos que canten lo que quieran y que lleven las camisetas con los mensajes que quieran. Mientras la situación económica sea estable y todos tengan un plato de comida sobre la mesa, aquí no hay revolución posible. De vez en cuando algunos de estos cantantes se aburren, empiezan a aburguesarse, empiezan a cantarle a su novia del instituto que ya nunca volverá, se apuntan a la SGAE y se olvidan de la política. De igual modo, si en el socialismo te sale algún friki de estos diciéndote que quiere salir del país cuando sale y entra como quiere, si va gritando que quiere libertad cuando no para de cantarlo por todas partes, si va por ahí gritando que quiere que el pueblo gobierne cuando todos saben que ya gobiernan, pues déjalos.


Aquí la líder comunista chilena Camila Vallejo con el integrante de Pink Floyd Roger Waters. En realidad no fue a Waters a quien buscaba yo en google imágenes ... ya me entendéis.

Volviendo a la URSS la cosa fue muy sencilla, tras décadas de conservadurismo cultural y de música explícitamente politizada fue asombrósamente fácil para el enemigo meter el mensaje de comunista=carca,  capitalista=modernillo guay...pero mira que somos gilipollas.

Hubiera sido mejor no dejar que toda esa masa de adolescentes y atontaos acaben sirviendo de quinta columna cultural permitiendo un equilibrio entre las buenas costumbres y la libertad para consumir ese tipo de productos culturales, que no son tan malos como los veían allí. La música es un arma que va directamente al lado emocional, es por tanto un error que lo monopolice el enemigo.

Y ahora un poco de peligrosa música occidental:


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Imágenes cotidianas de la URSS en la década de 1960

 Continuamos con la campaña de desmitificación. Muchos desde el sistema querrán que la única imagen del socialismo sea la de cuando este atravesó grandes problemas económicos o las de interminables desfiles militares. No les daremos el gusto de asimilar para nosotros mismos un estereotipo impuesto por ellos para dejarnos por los suelos.

Es esta la razón por la que se suelen mostrar en este blog imágenes normales de un modo de vida normal y para nada escalofriante o tenebroso. Gente vestida decentemente, trabajando pero no como esclavos en galeras, vidas cotidianas apacibles, etc.

Y por si alguien ve aquí una imagen parcial de la realidad informo que también se mostrarán, en lo sucesivo, imágenes menos agradables aunque reales de la sociedad en el mundo socialista, ahora bien, todo debidamente contextualizado.


















martes, 4 de diciembre de 2012

Centro vacacional Druzhba



Seguimos rompiendo estereotipos con más imágenes del socialismo. Hoy le toca el turno al Centro vacacional Druzhba, un edificio cilíndrico de singular apariencia destinado para el uso y disfrute de los trabajadores en vacaciones. Sí, en el socialismo también hay vacaciones, lo de la bandera llena de herramientas no es porque se pasen la vida trabajando.

El edificio está situado en Yalta, ex-República Soviética de Ucrania. Fue diseñado por Igor Vasilevsky y su construcción data de 1984.





Se dice por ahí que en algunos países de la OTAN estaban alarmados por su construcción pues hasta que no estuvo terminado creyeron que se trataría de una nueva rampa de misiles. En fin, paranoias del imperio.

martes, 27 de noviembre de 2012

Volgogrado en los 80


Volgogrado fue la antígua Stalingrado, ciudad que le dio su nombre a una de las batallas más importantes de la Segunda Guerra Mundial y donde los fascistas comenzaron su larga marcha hacia la derrota.

Las siguientes fotografías fueron tomadas en los años 80.





Algunos observadores dirían que esa imagen de un soldado con ojos furibundos es un recordatorio al pueblo de la omnipresencia del Estado sobre sus vidas y del miedo que, por tanto le deben tener. Bien, por si acaso  sale alguno así solo recordar que dada la historia de la ciudad es más que comprensible la omnipresencia de imágenes que rememoren la batalla que allí se libró.





(Idem)




Aquí un edificio que se decidió conservar como prueba de la devastación a la que llegó la ciudad.


No lo se, no se qué demonios es este flan.