Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de diciembre de 2011

Grecia: las ONGs comienzan a atender a la poblacion


El viejecito que entra en la Policlínica de Médicos del Mundo tiene la cartilla de la Seguridad Social: "Fui a la Seguridad Social de la Plaza del Teatro. Me dijeron: "Ven dentro de tres meses". Hasta entonces voy a morir de dolores". Los médicos voluntarios lo examinan, le dan medicamentos gratuitos.

Y continúa siendo uno de los ciudadanos que no pueden permitirse ya ni siquiera una simple visita al médico. Así que llama a la puerta de Médicos del Mundo, que antaño socorrían a las víctimas de las guerras civiles y a pueblos desheredados.

En la policlínica de Omonia los médicos voluntarios examinan con prioridad a ancianos con enfermedades crónicas y se aglomeran entre los refugiados. Después de la consulta piden alimentos y medicinas. El teléfono suena constantemente. Son médicos internos que tienen necesidad de medicamentos para sus hospitales. Llaman desde los centros de salud las áreas insulares que necesitan médicos para pasar consulta. Llaman incluso de la Fuerza Griega de Kosovo, pidiendo a los medicamentos esenciales, que, según dicen, no pueden proporcionar los servicios del gobierno griego.

Los médicos, incapaces de cubrir las crecientes necesidades ahora, están desesperados. Pero decir que "incluso aunque nos corten la corriente, ya que no tendremos para pagarla, saldremos a la calle y seguiremos pasando consulta. En las dificultades se crecen las organizaciones de voluntarios”.

120 personas al día.

Los médicos voluntarios están agotados. Sólo en la Policlínica de Atenas examinan a 120 personas al día. Los ancianos piden alimentos y medicinas. "Es gente desesperada que no tiene apoyo. Hasta ayer era pobre, pero vivía decentemente. Todos ellos con pensiones bajas y prestaciones. Ahora dicen que no tienen los cinco euros para pagar su consulta en un hospital público, ni los tickets que necesitan para ir a la Policlínica".

"No es suficiente", ha dicho Nikitas Canakis: "Nuestro trabajo no depende de la financiación. Tendremos grandes dificultades. Nos negamos a cerrar la clínica porque no hay dinero. Si nuestro objetivo es la solidaridad social, que tenemos que ofrecer el doble".

Las policlínicas de la organización en Atenas, El Pireo, Salónica, Pérama se llenan ahora con los griegos. En las provincias también han pasado consulta tres equipos móviles, equipados con médicos de todas las especialidades, y un cuarto, que se ocupa de los usuarios en el centro de Atenas.

"Después de las súplicas de los centros de salud, una unidad móvil con un pediatra, un médico ortopedista y un dentista han cubierto las necesidades de los pacientes en las islas de la línea no rentable", dice Evyenía Zanu, directora de la organización. Solicita a los miembros de la organización que envíen medicamentos para la hipertensión y analgésicos que pedíanoficiales de la Fuerza Griega de Kosovo, diciendo que "probablemente el estado los ha olvidado".

Le preguntamos a los mismos si reciben fondos estatales: "Desde el año 2004 nos debe el Ministerio de Asuntos Exteriores (Agencia Griega de Cooperación y Desarrollo). No hemos recibido financiación para los programas en Sri Lanka. Y no hay fondos estatales. Nuestras fuentes de financiación son las empresas del Fondo Europeo para los Refugiados, empresas con programas de responsabilidad social, las escuelas y los ciudadanos griegos, que donan hasta uno o dos euros". Añade que las aportaciones de los ciudadanos "han disminuido un 20%. El 2011 las aportaciones de ciudadanos ascienden a 11.320, mientras que 2010 (la crisis humanitaria en Haití) superó 700.000. Y el Ministerio de Sanidad tarda en entregar los fondos europeos, pero hay suficientes voluntarios y nos apañamos".

Traducido para CAS por Juan Merino

Fuente:

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La Unión Europea amenaza con dictaduras si no se pagan sus chantajes



El capitalismo solo tiene dos salidas, o cae por su propio peso y se transforma en un régimen militar parafascista o fascista o directamente es derribado por la clase trabajadora para implantar un sistema socialista que lo supere.

¿Qué pasará entonces en Grecia, Portugal y España? En estos tres países el capitalismo está haciendo aguas por todas partes y la contención social es casi imposible. En Grecia y Portugal existen los partidos comunistas mejor organizados y en mejor posición de la Unión Europea. En España, en cambio, el espacio que ha dejado el PCE desde Carrillo hasta hoy solo está siendo llenado muy levemente y a su ritmo por el PCPE y otras organizaciones más o menos semejantes. Mientras, la gran masa despolitizada ha construido un movimiento respetable y con más que comprensibles errores, el 15M. Muchos se alarman de que el 15M sea más o menos reformista, desorganizado y con ideas poco claras. A todos ellos no me canso de repetirles que no es más que un movimiento que intenta empezar desde cero donde el PCE un día decidió abandonar el lugar que se había hecho a base de sangre, sudor y lágrimas a lo largo de su historia.

Mientras tanto desde hace tiempo, la siguiente noticia es del año 2010, en lo más alto de la jerarquía política de la Unión Europea se está hablando ya de una posible desaparición de la democracia en los países que no paguen sus deudas.

Las cosas están muy claras, o los derribamos a ellos o ellos nos aplastan a nosotros.

A continuación la noticia firmada por Heinz Dieterich


Jose Durao Barroso, ex Primer Ministro de Portugal y actual Presidente de la Comisión Europea ha advertido a los sindicatos y movimientos populares de Europa que si no aceptan los paquetes neoliberales de austeridad, podrían instalarse dictaduras militares en España, Grecia y Portugal.

Barroso, el más alto funcionario del ejecutivo europeo, “nos traumatizó con una visión apocalíptica del colapso de democracias en Europa debido a su situación de endeudamiento”, recuerda John Monks, Secretario General de la Confederación de Sindicatos de Europa (ETUC). Su mensaje “fue tajante: si no se implantan los paquetes de medidas de austeridad, en esos países podría desaparecer la democracia como la conocemos actualmente. No hay otra alternativa.”

La burguesía europea plantea, en otras palabras, un ultimátum al movimiento obrero y popular: paguen sumisamente los costos de la crisis que el gran capital ha causado, o se los hacemos pagar por la vía de la bota militar. En lenguaje político: si ofrecen resistencia a la reducción de su nivel de vida pasaremos de la dictadura burguesa velada (democracia representativa) a la dictadura burguesa abierta.

La amenaza es real por varias razones. En primer lugar, por el status del emisor del mensaje. Barroso es el más alto funcionario del Estado regional europeo y, por lo mismo, el capo di capi visible de su clase política. En segundo lugar, por el status de los receptores del mensaje, la European Trade Union Confederation (ETUC). Finalmente, por el hecho, de que las dictaduras militares desaparecieron apenas hace unos treinta años de estos países. La dictadura falangista en España duró formalmente de 1936 hasta 1978; la última dictadura militar en Grecia (G. Papadopoulos) de 1967 hasta 1975 y la dictadura portuguesa de Salazar sobrevivió de 1932 hasta 1974. Reinstalar el terrorismo de Estado en la periferia sureña de la Unión Europea ---sea en forma abierta como en Grecia en 1967 o en Honduras en el 2010, o en forma encubierta como en Colombia--- para proteger las disfuncionales relaciones de producción capitalistas y los intereses de los poderosos, no será ningún problema en un continente, cuya clase dominante inventó el fascismo, el falangismo y el nacionalsocialismo. Y en cuya cuna de modernidad, Francia, el gobierno (Pompidou-de Gaulle) rodeó el 29 de mayo de 1968 Paris con los tanques del Ejército francés, para romper el paro general de obreros y estudiantes, si fuese necesario.

La amenaza de usar la violencia del Estado contra la resistencia de los pobres se complementa con un reporte de Merrill Lynch-Capgemini que informa que los ricos del mundo se hicieron aún más ricos en la peor crisis capitalista mundial desde la Gran Depresión de los años treinta. El número de millonarios en el mundo subió el año pasado a diez millones (+ 17%), que juntos representan una riqueza total de 39 billones de dólares. De esos plutócratas, 2.87 millones viven en Estados Unidos; 1.65 millones en Japón; 861,000 en Alemania y 477,00 en China.

La lectura de ambas informaciones ---la advertencia de Barroso y el perverso aumento de la riqueza de los plutócratas en tiempos de severa crisis económica mundial--- no deja duda alguna sobre el carácter de clase del capitalismo que vivimos y sus sujetos principales, las grandes burguesías. Si fuera necesario volver a establecer campos de concentración para proteger las ganancias, como en los años treinta, esos sujetos volverían a establecerlas.

Para las mayorías y los intelectuales críticos la lección es igualmente clara. Es preciso emular la actitud del movimiento obrero e intelectual europeo de 1847. Cuando en 1847 quedó evidente que 1848 iba a ser un año de grandes convulsiones sociales y políticas, la vanguardia europea encargó a Marx y Engels redactar un Programa Regional de Acción, que orientara a las mayorías en la defensa de sus legítimos intereses. Ese programa de alternativas estratégicas y medidas tácticas, fue el “Manifiesto Comunista”.

Hoy día conocemos el Modo de Producción del Socialismo del Siglo XXI ---planeación democrática, valor de trabajo y principio de equivalencia--- y su superestructura política (Ueberbau), la democracia participativa. Lo que nos falta, a diferencia de 1847, son sindicatos e intelectuales con conciencia de clase y teoría crítica. Por eso, las mayorías europeas se encuentran sin defensas ante la amenaza “apocalíptica” del terrorismo de Estado burgués que su más alto funcionario acaba de lanzar.